lunes, 5 de diciembre de 2011

Nunca había visto nada tan bello, incluso mientras corría, jadeando y gritando, pude apreciarlo. Y los últimos siete meses desaparecieron. Incluso sus palabras en el bosque perdieron significado. Tampoco me importaba si no me quería. No importaba cuánto tiempo pudiera llegar a vivir; jamás podría querer a otro.

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